Superar un rompimiento con tu pareja no es sencillo, pero tampoco es imposible. Existen distintos componentes y cosas que puedes hacer para lograrlo, así que anímate e intenta lo que te recomiendo a continuación y verás como la sonrisa vuelve a tu rostro.

No le tengas miedo a la soledad
Sé que es un miedo general, pero estar solo no es para nada malo. Es posible que te asuste la idea de no tener un compañero o compañera de vida, alguien con quien compartir la vejez. Sin embargo, puedes sacar provecho del tiempo que tienes para ti.

Piensa que es un tiempo que puedes emplear para conocer más de ti, quererte más y crecer como persona. La soledad no es algo malo si lo tomamos como una oportunidad para desarrollarnos y, a la larga, esto nos servirá para vivir en pareja, ya que estarás completo sin la necesidad de alguien más y podrás amar sin miedo.

Acepta que no puedes controlar todo
Vivir el duelo puede ser mucho más difícil si queremos controlarlo todo. Debes saber que no podemos obligar a nadie a amarnos y a quedarse con nosotros, por más que lo deseemos.

Es vital que aprendamos a vivir con la pérdida y entender que hay cosas que escapan a nuestro control. La vida está llena de imprevistos y está en nosotros aceptarlo y vivir para disfrutarla.

¡Fortalécete!
No dependas de otras personas; crece, aprende y fortalece tu autonomía. Muchas ocasiones extrañamos aquello que hacía nuestra pareja por nosotros y no a la persona en sí. ¿Él o ella preparaban la comida? ¡Aprende a cocinar! ¿Él o ella manejaban? ¡Toma un curso de manejo y ahorra para tu propio coche! Quizás descubras algo de ti mismo en el proceso de ganar mayor autonomía.

Sal al mundo
Cuando llevamos mucho tiempo en una relación es posible que la rutina nos haya alejado de conocer algo nuevo, de desarrollar un nuevo pasatiempo o de visitar algún lugar. ¡Sal al mundo y ve a la aventura! Esto te permitirá enfocarte mucho más en lo que puedes descubrir y podrás distraerte.

Encuentra tus ganas de vivir
No permitas que cualquier otra persona te distraiga de vivir. Es entendible que te sientas triste cuando una relación se rompe, pero eso no significa que la vida terminó, tan solo es un ciclo que se ha cumplido. Cierra ese ciclo y pasa al siguiente, con todas las ganas de disfrutarlo.